viernes, 17 de abril de 2020

La entrevista de empleo

Paz y Bien...

 
Hace mucho, no publicaba nada, pero voy a tratar de dar continuidad a este blog.
 
Les cuento que en este tiempo, comencé a tomar clases de cocina y se supone que estaba por terminar, pero gracias a la pandemia del Covid 19, esto se va a atrasar, hasta nuevo aviso.   Este último término, debia estar haciendo mi práctica externa en un restaurante, ya tenía todo listo para comenzar cuando aparece el Corona Virus y tuvimos que posponerlas.  A pesar de que los negocios de cocina están laborando, no nos permitieron comenzar y/o continuarlas prácticas, por el seguro de la universidad.  He estado tomando clases por internet, pero ¿cómo se hace la práctica por internet?  Así que entiendo que se hará una extensión del curso para poder terminar cuando termine todo este proceso de la pandemia.

Entre uno de los trabajos que nos pidieron está el de la entrevista de empleo.  
En esta ocasión voy a hablar un poco sobre mis experiencias a la hora de realizar una entrevista de empleo.  Unas han sido buenas entrevistas, otras, no tan buenas.  He tenido entrevistas individuales y entrevistas grupales, que personalmente no me gustan.

 

Aunque estoy desempleada, tengo algo de conocimiento que me ayudará en el proceso al finalizar el curso y cuando llegue la hora de buscar un empleo.


 
La entrevista
 Presentación
 
Para empezar uno debe ir con una actitud positiva, mas no altanera, o sea, nada de arrogancia, como si lo supiera todo.  Debemos comer algo antes de la entrevista, aunque estemos nerviosos o ansiosos, ya que no sabemos cuánto durará la misma, o la espera, o si hay muchas personas para ser entrevistadas.  No sería agradable para uno ni para quien te entrevista, que, en medio de la misma, nos diera un bajón de azúcar por no haber comido nada. 
  Uno de los puntos más importantes es la puntualidad.  Debemos tratar de llegar, al menos, media hora antes de la entrevista.  Esto, porque a veces hay que llenar algún documento antes de la misma.  A demás los patronos lo toman mucho en consideración porque no quieren personas impuntuales en su equipo de trabajo.  Yo he sabido llegar una hora antes de mi entrevista, y al verme, me atienden, y salir a la hora que se supone estuviera comenzando.
 
También hay muchos patronos que llegan con prisa o no te dan la oportunidad de expresar lo que quieres decir y te cortan las palabras.  ¿Para qué entrevistan si no te dejan hablar?  Muchos lo hacen por impropios, otros para ver si uno aguanta presión y otros para ver como uno reacciona ante esa actitud y ver si uno sirve para el puesto, son técnicas que utilizan para probar a uno.  Pero es de muy mal gusto, a mi entender.
 
Debes buscar información y tener un conocimiento básico de las funciones de la compañía donde estás solicitando empleo.  Por si te preguntan algo de la misma, sepas qué contestar.  Uno debe conocer para quién trabaja.
 
Ropa e higiene 
En mi caso, trato de vestir de negro o ropa oscura, sin o pocos diseños, porque eso llama mucho la atención.  Uno debe ir limpio, bien arreglado, sin peinados estrambóticos, tanto hombres como mujeres.
 
En el caso de las damas, sin pantallas grandes o llamativas, sin accesorios que hagan ruido como muchas pulseras o collares, y con un maquillaje tenue, sin minifaldas o pantalones muy pegados que dejen poco a la imaginación, pues eso se presta para pensar si te dan el empleo por tus capacidades o por tu apariencia, cuando debe ser una combinación de ambos. Las manos limpias y las uñas arregladas.  Uno debe ir lo más sencillo posible, pero que uno se sienta y se vea bien.
 
En el caso de los caballeros, con el pelo y la barba (si tiene) bien arreglados, sin pantallas o unas pequeñas, si tiene tatuajes (las mujeres también), ponerse ropa que los cubra lo más posible, pues no a todos los patronos les agradan los tatuajes, aunque en estos tiempos hay más tolerancia en cuanto a esto al igual que con las pantallas.  Deben usar corbata, correa y medias, ropa planchada, también colores tenues u oscuros y zapatos limpios.
 
En el caso de nosotros, que estamos en la industria gastronómica, debemos ir con nuestro uniforme de cocina, aunque no es obligatorio hacer la entrevista con el mismo.  El uniforme debe estar limpio, el cabello recogido y las uñas cortas, limpias y sin pintar, con zapatos de seguridad, listos para una prueba rápida en la cocina y comenzar en ese momento, si lo requieren.  Esto demuestra conocimiento, compromiso y respeto por la profesión y que lo tomamos en serio. 
 
Destrezas de comunicación
 
1.     Lo primero es saludar, dar los buenos días o buenas tardes, al llegar a la oficina y al entrar al lugar donde te entrevistaran.  Al saludar con la mano (no todos los entrevistadores lo hacen), dar un apretón firme mas no fuerte, esto demuestra que tienes confianza en ti mismo y buenos modales.
 
2.     Mirar siempre a los ojos del entrevistador.
 
3.     Sentarte cuando y donde te digan que te puedes sentar para comenzar.
 
4.     No tutear al entrevistador, ni hablarle con mucha confianza, aun si te dice que lo puedes hacer.
 
5.     Sentarse derecho y en el caso de las damas, no cruzar las piernas.  Sí se puede cruzarlas al frente, pero  manteniéndolas en el suelo.
 
6.     Tener listo el Resumé y organizados los demás documentos que puedan requerir, por si te los piden, entregarlos rápidamente.
 
7.     Hablar solo cuando te pregunten.  No dar más información de la que sea necesaria, por ejemplo: si te preguntan ¿por qué quieres ese empleo?, no decir que mi abuela y mi madre lo hacían y a mí también me gusta y por eso quiero intentarlo… etc., etc.
 
8.     No cruzar los brazos, eso demuestra exceso de confianza o aburrimiento. Hay que tener mucho cuidado.
 
9.     Demostrar seguridad en las respuestas que das, sin titubear, seguridad en uno mismo. Si no conoce la respuesta, ser sincero y decirlo.  Aprovecha la ocasión para decir que estás en la mejor disposición de aprenderlo de su mano, dentro de la compañía.
 
10.            Contesta las preguntas lo más claro y acertadamente posible. Sin rodeos.
 
11.            Si te preguntan por qué quieres trabajar ahí, tener conocimiento de lo que hacen para que puedas contestar acorde a tus expectativas y las del patrono.
 
12.            Si te preguntan qué esperas de la compañía, responder que deseas ser parte de su equipo de trabajo para aprender y desarrollarte más como profesional y como persona y que entiendes que lo puedes lograr en la compañía.

13.            Si la entrevista es en grupo, contesta cuando te pregunten a ti.  No quieras acaparar toda la atención, aunque sepas todas las respuestas, parecerías muy prepotente y desconsiderado.  Dale oportunidad otros.  Si nadie más contesta y tú sabes la respuesta, entonces habla.

 14.            Al terminar la entrevista, levantarse cuando lo indiquen, dar la mano y agradecer por la oportunidad.  Dar los buenos días o buenas tardes y salir.
 

Asertividad en las respuestas
 
Como dije anteriormente, hablar solo cuando te pregunten.  No dar más información de la que sea necesaria.  Demostrar seguridad en las respuestas, sin titubear, tener seguridad en uno mismo.  Si no conoces la respuesta, decirlo con sinceridad y aprovecha la ocasión para decir que estás en la mejor disposición de aprender en esa compañía.  Ser claro y asertivo en las respuestas.
 
Si la entrevista es en grupo, no trates de sobresalir acaparando toda la atención, deja que los demás también hablen.  Si tú sabes la respuesta y nadie más contesta, puedes hablar.
 
Es mejor llamar la atención por tus modales, conocimientos y consideración hacia los demás, que dejar una mala impresión por altanero, arrogante y creer que lo sabes todo.
 
 
Espero que estos tips, les seirvan de ayuda al momento de ir a una entrevista de empleo.
 
Bendiciones...
 

martes, 30 de enero de 2018

Tomando clases de...

Paz y Bien…

No cabe duda de que "el hombre propone y Dios dispone".

El viernes pasado, salí a la oficina de AMSI (Alianza Municipal de Servicios Integrados), del Municipio donde resido, en donde llevan ofertas de empleo y ayudan en el proceso de buscar trabajo.  Como llegué temprano, aproveché y entré a la misa del pueblo, a las 7:00 am.  Al Salir de la Iglesia, Los Tres Santos Reyes, un regalo del cielo, un arcoiris hermoso.  Y pensé que todo estaría bien, pues esa fue la promesa de Dios, cuando el diluvio en el tiempo de Noe.

Cuando por fin dan las 8:00 am, y llego a la oficina temporal de AMSI, (porque la oficina regular sufrió daños por el Huracán María), estaba cerrada y pensé que tanto madrugar, sin desayunar y pedir pon (aventón), para llegar y que no pudiera hacer nada.  Me desanimé y no todo estaba tan bien como yo hubiera querido, ya me iba para mi casa.

Entonces, voy caminando hacia la farmacia a comprar un jugo y me encuentro con una de las muchachas que trabaja en AMSI y me saluda y me dice que ya reabrirá la antigua oficina y me pregunta que si estaba trabajando.  Le dije que precisamente iba para allá, por la información de unos empleos que había visto en su página de Internet.  Ella aprovechó y me preguntó si me interesaba un curso corto de Educación Financiera, que comenzaba el lunes siguiente, 29 de enero, y le dije que sí. Me anotó los documentos que tenía que llevar y me puso en la lista.  Durante el fin de semana, busqué los documentos en casa y hoy comencé el curso. 

Otra cosa que me pasó la semana pasada, fue que vi una promoción de que a través de la Oficina de Cultura, Turismo y Educación, del Municipio, comenzarían, el lunes 29 de enero, unas clases de guitarra, gratuitas y con un buen profesor, al que conozco personalmente y aprecio mucho.  Yo llevo mucho tiempo queriendo aprender a tocar este instrumento, pues escribo canciones y aunque a veces mi esposo me ayuda a montarlas, entre su trabajo y las practicas y torneos de Tenis de Mesa de nuestros hijos, él no tiene tiempo de enseñarme o sentarse a montar las canciones conmigo.  Ya he dejado pasar 3 oportunidades y dije que esta vez tomaría las clases.

Bueno... pues hoy, lunes 29 de enero de 2018, comencé mi curso corto de Educación Financiera, en la mañana, y en la noche, el curso de guitarra...  Y como dije al principio: "el hombre propone y Dios dispone".

En conclusión:
No debemos desanimarnos cuando no salen nuestros planes, como queremos... Dios SIEMPRE tiene un plan y alguna oportunidad para nosotros. 

Nota: NO he recibido ninguna compensación por esta publicación.

Todo estará bien...  Dios les bendiga...

miércoles, 8 de febrero de 2017

Una hora en la pista

Paz y Bien…

Bueno…  Luego de haber comenzado varias veces a ejercitarme, ya fuera en la cancha, mientras mi hijos tenían su práctica de tenis de mesa, o en casa, haciendo "aeróbicos" y cardio, y haberlo dejado, estaba decidida…  en febrero sería que comenzaría a caminar, a modo de ejercicio.

El lunes 6 de febrero (2017), me levanté decidida, me preparé y ya tenía todo planeado: cuando regresara de dejar a mi hija en la Uni, iría a la pista de Caguas, al menos una hora, ya que me queda en la ruta a mi casa.  Comencé muy bien, aunque no pude terminar la hora, pues hace meses, tengo dolor en el talón derecho y cuando estoy mucho tiempo de pie o caminando, el dolor me corre hasta la parte baja de la batata, (esto comenzó en los torneos de mis chicos, cuando estoy de un lado para otro para poder verlos jugar).  Cuando llegué a casa, busque mi tobillera, que al menos me da más soporte al pie.

El martes, volví con más ganas, solo que esta vez, me puse la tobillera.  Al llegar, comencé despacio, por la pista.  Al rato sentí un poco de dolor, pero no tan fuerte como el día anterior y poco a poco, seguí con mi meta, que es por ahora, hacer una hora.  Cuando llevaba 30 minutos, había hecho el doble de vueltas que el lunes, y seguí, por detrás de la cancha y el estacionamiento, por 15 minutos, y terminé los 15 restantes, en la pista.  Me sentí bien porque pude terminar la hora.


El miércoles, con tobillera, fue parecido al martes: 30 minutos en la pista, pero esta vez hice 20 minutos en los alrededores de la cancha y estacionamiento, y 10 en la pista, para terminar.  Cabe mencionar que cuando iba por la cancha, casi me caigo de un resbalón, pues había llovido, y me dolió la cintura y el pie, por la fuerza que hice para no caerme, pero seguí.
 


En estos 3 días, he visto cosas bonitas, que ayudan y motivan a seguir.  Por ejemplo, el primer día, cuando llegué, había una pareja, como de 60 años, la señora, muy coqueta, con su ropa de hacer ejercicios y el señor, con ropa de salir, pero aun así, acompañó en las primeras dos vueltas, a la señora, le ponía la mano en la cintura, como animándola, se agarraban de manos, mientras platicaban y se reían.  Eso me encanto… 


El segundo, fue un día fresco y hacía bastante viento.  Junto a la pista hay un árbol de florecitas color rosa pálido, y cuando soplaba el viento, comenzaba la lluvia de pétalos y yo comenzaba la canción de Ednita: “Están lloviendo flores…” .  Parecía una alfombra.  También estaba la pareja que les conté.  Ahhhhhh… y cuando se iban, él le abrió la puerta y la cerró, y mientras daba la vuelta para subirse, ella encendía el auto. 


Hoy, día 3, había otra pareja de viejitos, de pelo blanco y ella con un bastón, feliz y platicando con su compañero.  Había otra señora, que tenía el Rosario en la mano y parecía que iba rezándolo y dándole los “buenos días” a todo el que le pasaba por el lado. 

 

En fin…  Estoy muy motivada y con deseos de seguir para sentirme mejor de salud y físicamente y ver si bajo muchas libritas más…  Pues he bajado 10 libras (aunque no se nota), por todos los ajetreos de estos meses: la guagua de mi esposo dañada; mi carro, que va y viene, un día bien, otro mal y el otro más o menos; las enfermedades y preparativos para el viaje a Panamá, de mi Mari Vane.


Luego les platicaré cómo me va…  Cuídense mucho y que Dios me los bendiga.

miércoles, 19 de octubre de 2016

¿Qué significa ser padrino o madrina de alguien?

Paz y Bien…

Estos días, he pensado mucho en el significado de ser padrino o madrina de alguien.

Hoy en cierta página, en las redes sociales, salieron unos recuerdos de hace un año.  En una foto está mi hija mayor, con sus 3 padrinos, los 2 de bautismo y la de confirmación.  En otra foto estoy con mi ahijado y, en otra, con mi amiga, ahijada y comadre.  Sí, ella es las 3 cosas… 1ro - mi amiga de la escuela superior y hemos mantenido contacto por todos estos años; 2do - ella me escogió como madrina de Confirmación y, 3ro - luego me escogió como madrina de su hijo mayor.
 
         
 
Yo pienso que los padrinos son parte muy importante en la vida de las personas, que deben ser, algo así, como un segundo padre o madre.  Que deben estar o al menos interesarse en la vida de su ahijado, en los momentos importantes o difíciles, ser apoyo, no necesariamente económico, pero sí, espiritual y moral: estar en una graduación, Primera Comunión, llamar para saber si está bien, compartir un rato.

Después de haber cumplido los 15 años, le decía a mi madre que “valientes padrinos nos había escogido a mis hermanos y a mí”, ya que, casi ninguno, se había ocupado de procurar por nosotros, durante nuestras vidas.  Cuando me iba a casar, conseguí las direcciones de mis padrinos, y fui personalmente a llevarles la invitación de mi boda.  Aparentemente se emocionaron mucho y hasta perdón me pidieron por tantos años de olvido hacia mí.  Pero nunca aparecieron en mi boda y hasta el día de hoy, no he sabido de ellos.

Yo reconozco que no he sido una madrina ejemplar, pero trato de comunicarme con mis ahijados, bastante seguido.  Físicamente, se me ha hecho difícil mantener contacto, pero gracias a las redes sociales, puedo saber y comunicarme con ellos y ellos conmigo.  No nos vemos mucho, pero cuando necesitamos ese abrazo, en momentos duros y dolorosos, hacemos lo máximo por llegar y estar ahí, apoyándonos.    En lo espiritual, no seré un ejemplo de perfección, pero sé, que ellos saben, que sirvo al Señor a través de la música y que ahí estoy para ellos, y que rezo por ellos y sus seres queridos, que me preocupo por ellos y deseo de corazón, su bienestar.

En Catholic Net, leí un escrito de un joven charlista y escritor chileno, misionero laico, dedicado a la evangelización de jóvenes, llamado Sebastián Campos, donde decía que el padrino debe permanecer cerca: Esa es tu misión, acompañar, estar cerca. Es recomendado buscar dentro de la familia, pues es mucho más fácil asegurar un lazo firme con el ahijado. Entre los amigos también es buena idea, pero la intención es que sea alguien cercano, que no vea a su ahijado únicamente para las fiestas, sino que puedan compartir tiempo juntos, que conozca su proceso y su desarrollo como persona y como cristiano. Es triste cuando uno le pregunta a alguien por sus padrinos de bautizo y ha dejado de verlos hace años.” 

En otra parte habla sobre la responsabilidad del padrino: Quien acepta ser madrina o padrino, lo hace de forma indefinida, como una muestra de amor hacia su ahijado, pero también como un servicio a Dios, acompañando a este nuevo cristiano en su desarrollo y madurez.  Quien acepta este reto y esta responsabilidad, lo hace para siempre, pues la calidad de hijo de Dios es eterna, por lo tanto tu tarea de amor, compañía, cuidado y orientación no termina cuando tu ahijado se hace adulto, sino que continúa por toda la vida.”

En este punto, el P. William Saunders, decano de la Notre Dame Graduate School of Christendom College, y pastor de la Our Lady of Hope Parish, en Sterling, Virginia, también nos dice: Los padres necesitan encontrar buenos católicos para que sean padrinos. Tristemente, esta tarea puede ser muy difícil en el mundo de hoy. El mejor lugar está en buscar parientes, incluso abuelos, que tienen una relación de sangre con el ahijado y que han mantenido la fe durante años. Los buenos amigos también son apropiados, pero a veces las amistades menguan, dejando al ahijado sin un padrino activo. Los padrinos deben ser individuos fieles que están listos para aceptar la responsabilidad de ser parte de la vida de un ahijado por el resto de su vida.”

Es obvio, que mis padres no hicieron una buena elección al escoger la mayoría de nuestros padrinos.  Unos fueron muy buenos, como los de Edwin y Rubén, pero de los demás… “Coquí-Coquí”.

Muchas veces uno se pregunta, si escogió buenos padrinos para sus hijos.  Espero que sí.  Espero no haberme equivocado con ninguno.

¿Alguna vez has pensado en esto?  ¿Crees que acertaste o te equivocaste, con los padrinos de tus hijos?

 
Dios les bendiga…

 

Referencias:

¿Eres madrina o padrino? ¿Sabes lo que significa? 7 ideas sobre la misión que tienes con tu ahijado.

Escrito por: Sebastián Campos, Es joven charlista y escritor chileno, misionero laico a tiempo completo, dedicado a la evangelización de jóvenes. 


 

El rol de los padrinos

Escrito por: P. William Saunders, decano de la Notre Dame Graduate School of Christendom College, y pastor de la Our Lady of Hope Parish, en Sterling, Virginia.  El presente artículo es de la columna llamada "Straight Answers", una columna escrita para el Arlington Catholic Herald.  El Padre Saunders es además autor de Straight Answers (Respuestas directas), un libro basado en 100 de sus columnas y publicado por Cathedral Press, en Baltimore.


 

viernes, 23 de septiembre de 2016

¡Ay… el apagón..!

Paz y  Bien…
 
El miércoles 21 de septiembre de 2016, comenzó como un día completamente normal.  Ese día desperté a las 5:30 am, como de costumbre, para levantar a mis chicos para ir a la escuela, con la particularidad de que yo iba a ver a mami y estar la mañana con ella.  Me fui con mis compadres y mi hija mayor, dejamos a mi comadre en su trabajo y Adamaris estaba a pocos minutos de su lugar de estudios.  Luego el compay, me llevó a casa de mi mamá.  Estuve con ella, almorzamos, hablamos y compartimos un ratito.
 

A eso de las 2:00 pm, me voy caminando a tomar el tren en la Estación de Las Lomas, e inmediatamente llegó, y salí, hacia Rio Piedras, donde me encontraría con Adi, para hacer unas gestiones personales.  Llegando a la estación de Centro Médico, me percato de que la intensidad de la energía bajó y sentí como si hubieran apagado el tren.  Pensé que era un cambio de turno o algo así.  De pronto veo que el tren que iba hacia el otro lado, tampoco arrancaba y sus puertas, al igual que en el que yo iba, no cerraban.  Se escuchó la voz del manejador del tren diciendo que “lamentaban los inconvenientes, y que estaban confrontando problemas técnicos.  Que esperaban resolverlos los antes posible.”  Así estuvimos de 5 a 8 minutos, cuando nos mandaron a bajar del tren, pues no había energía y que estaban haciendo gestiones para que las guaguas vinieran a recogernos.  Minutos más tarde, supimos, a través de las redes sociales, que se trataba de un apagón.  Llamé a mi hija y me dijo que el tren no había llegado y los mandaron a salir de la plataforma.  Afortunadamente, ella no llegó a subirse, que era mi preocupación, pues ella no conoce el área metropolitana y se hubiera puesto muy ansiosa.  Le dije que se fuera para el lobby del trabajo de su madrina y allí la esperó a que ella saliera.

Con mi cara de resignación.
A esperar...
 
Viendo el cielo nublado, porque anunciaron lluvia...

Mientras tanto, yo seguía en la Estación de Centro Médico.  De momento llegó una guagua de Manejo de Emergencias del Municipio de San Juan, para auxiliar a una persona impedida, a quien tuvieron que subir, pues esta estación es subterránea.  Afortunadamente, estaba tranquila y todo salió bien.  Aparte de esta señora, había 3 personas más, que también eran impedidas y como a las 5:00 pm, llegó una guagua especial para llevarlos a sus destinos.

 

Pude comunicarme con mi compadre a eso de las 3:00 pm, y me dijo que iba saliendo de su casa, para tratar de no coger tantos tapones (congestión vehicular – embotellamiento, etc.).  Quedamos en que él pasaría primero a recogerme y luego iríamos a buscar a mi hija y a mi comadre.  El celular de mi comadre se había descargado, pero el de mi hija, seguía con vida.  El mío se descarga rápido, pues la batería no está muy buena, y afortunadamente, lo había cargado en casa de mami, antes de salir.  Como a las 5:10 pm, me llaman muertos de la risa, porque a mi compadre se le olvidó ir a buscarme y llegó primero hasta Hato Rey, luego salieron a buscarme.  Yo me quedé tranquila, porque ya mi Grandota estaba segura y mis peques estaban en casa con papá.  Como a las 5:40 pm, me llaman nuevamente porque estaban perdidos, no encontraron la salida hacia Centro Medico, le pedí a uno de los empleados de la estación que les explicara cómo llegar, y él, muy amablemente, se quedó en el teléfono, explicándoles por donde tenían que coger hasta que llegaron a la estación.  Resulta que el muchacho vivió y conoce de Aguas Buenas.  <El mundo es un pañuelo.>  Bueno… por fin llegaron, casi a las 6:00 de la tarde.
 
De ahí en adelante, no había mucho tapón, el problemas era, que había que tener cuidado en las intersecciones, pues no funcionaban los semáforos, y todos querían pasar primero.  Afortunadamente, no tuvimos ningún contratiempo, en ese aspecto. 
 
De camino, llegando a Aguas Buenas, pude apreciar el atardecer y dar gracias a Dios, porque, primero: no cayó el aguacero que supuestamente iba a caer; y segundo: ya estábamos en camino y seguros.
 

Llegamos a casa entre 7:00 a 7:15pm.  Yo estaba cansada, con dolor en los pies y con hambre.  Me puse a cocinar, luego me di un baño, comí y tempranito para la cama.

La verdad es que esto nos tomó a todos desprevenidos y es algo que no debería suceder. Pero sucedió, y tenemos que aprender a bregar y trabajar para que no vuelva a ocurrir.  Las autoridades pertinentes, no deberían dejar el mantenimiento de las plantas eléctricas, ni de acueductos, para que estas se deterioren y vuelva a pasar algo así.  Eso debe ser prioridad, así se evitarían los “corre y corre” gubernamentales y los incidentes que todo esto, provoca.
 
Nota Personal: Para nosotros fue un caos, pero creo que para el Planeta, fue un respiro de alivio, por un día y medio. 
 
 
Al ver las fotos desde la Estación Espacial, Puerto Rico siempre se ve súper brillante, incluso más que las hermanas islas, que son más grandes que nosotros.  Podemos decir que, sin planearlo, contribuimos y ayudamos a la Hermana Madre Tierra.
 
 
 
Dios les bendiga…
 

domingo, 11 de septiembre de 2016

El día del 9-11

Paz y Bien...

 Hoy se conmemoran 15 años de aquel terrible día en que Las Torres Gemelas (Twin Towers), fueron atacadas por terroristas. No digo que se celebra, porque el término es como para festejar, y ese día no fue uno festivo.


 
 
 Recuerdo que trabajaba en una égida en Puerto Nuevo, y mi hija María Vanessa, tenía 4 meses y medio, de nacida.

 Al llegar a la oficina ese 11 de septiembre de 2001, luego de dejar a Mi Princesa, en casa de mami, lo primero que hice, fue encender la radio, como todos los días.  La mañana iba transcurriendo normal, yo estaba haciendo un trabajo y de pronto escucho por Fidelity (la estación que ponía en el trabajo), que aparentemente un avión se había estrellado contra una de las Torres Gemelas.   Pensé que era un lástima, que ¿qué habría pasado con los del control aéreo, que no lo evitaron, o si se les había dañado el radio del avión?  Poco tiempo después, escucho que otro avión se había estrellado contra la otra torre y le comenté a mi compañera que ya no era casualidad, que eso era premeditado. 

 
 
 Mi supervisor entró a la oficina preguntando si habíamos escuchado la noticia y me dijo que subiera el volumen.  Todos fueron llegando a la oficina poco a poco, empleados y residentes llorando y ansiosos, pues algunos tenían familiares en New York.  Nosotros, tratando de calmarnos y calmar a nuestros viejitos, como les decíamos de cariño.

 Se supone que los empleados no entráramos a los apartamentos de los residentes, sin una orden de servicios, pero ese día las normas, no valían.  Recuerdo que fui al apartamento de Doña Hilda, el 314, y ella estaba viendo las noticias, me tomó del brazo y me metió, para que viera las noticias con ella.  Fue horrible ver la transmisión, y pensar ¿cómo era posible eso que veíamos?   Ver una torre en llamas y de pronto ver como otro avión se estrellaba contra la otra torre.  Ver las personas saltando al vacío, por la desesperación;  ver las torres desplomarse al suelo, una primero y luego la otra. Ver a las personas correr por las calles neoyorquinas, llenas de polvo, sin saber a dónde ir para sentirse seguros.  Luego dijeron lo del Pentágono, continuaba la escena de terror. 
 

 En toda la égida, lo único que se escuchaba eran las noticias de todos los canales y las estaciones de radio.  El entra y sale de los apartamentos, los comentarios, las oraciones al Padre Celestial, por esas personas de New York.  Otros maldiciendo a los terroristas, en fin, de todo un poco.

 Recuerdo que mami me llamó aterrada, pues mi hermano vivía en New Jersey y ella no sabía si él estaba en New York, ese día.  Afortunadamente, estaba bien.

 Durante todos esos días siguientes, mi jefe me decía que entrara al internet a buscar noticias. 

 La verdad que es imposible olvidar lo que ocurrió ese día.

 Dios tenga en su gloria, a todos los que perdieron la vida: inocentes, civiles, policías, bomberos, padres, madres, trabajadores, vacacionistas, y que le siga dando fortaleza a sus familiares; y tenga misericordia con quienes provocaron tanto dolor.


 Dios les bendiga.